San Matías
Apóstol
San Matías, nacido en Belén durante el siglo I, ocupa un lugar singular y reverente en los albores de la Iglesia. Su memoria permanece viva como el testigo fiel que acompañó al Señor Jesús desde los días de su bautismo en el río Jordán hasta su gloriosa ascensión al cielo, siendo un observador silencioso y constante de los misterios de la salvación.
Su relevancia culmina al ser elegido por la gracia divina para integrarse al colegio de los doce apóstoles, ocupando el lugar que había dejado Judas. Recordado como mártir y testigo inquebrantable de la resurrección de Cristo, su vida nos habla de la fidelidad silenciosa que sostiene la misión de la Iglesia primitiva frente a las pruebas del mundo.