San Cirilo de Jerusalén
Obispo y doctor de la Iglesia
San Cirilo de Jerusalén, insigne obispo y doctor de la Iglesia del siglo IV, brilla en la historia cristiana como un custodio fiel de la fe ortodoxa y un pedagogo excepcional del misterio de la salvación. Su vida y su ministerio pastoral se desarrollaron principalmente en la Ciudad Santa, donde se dedicó con fervor a la instrucción de los catecúmenos y a la defensa de la verdad teológica en medio de las tempestades doctrinales de su época.
Es recordado con profunda gratitud por su firmeza ante las persecuciones y los destierros que sufrió por defender la divinidad de Jesucristo. Su legado perdura a través de sus escritos catequéticos y su activa participación en los concilios de la Iglesia, los cuales contribuyeron a consolidar la fe que hoy profesamos, ganándole el reconocimiento universal de la cristiandad.